sábado, 2 de mayo de 2020

Comenzar de nuevo

Isabella...

Pequeñita de mi vida... tu fuiste tan esperada. Mes a mesa soñaba con tenerte en mí, y entristecía cuando no llegabas. Y fue así a finales de agosto cuando lejos de este país supe en silencio que venías en camino.

Fue en septiembre cuando lo confirmamos. Eras una pequeña arvejita y desde ese momento supe, que esta vez no te dejaría ir.

Recuerdo que todo fue mágico y tenebroso a la vez, te cuidamos tanto, a veces con recuerdos un poco tristes, con miedo de perderte, pero sabiendo que eras nuestra mayor bendición.

Muchas de las cosas que preparamos para ti, las heredaste de tu hermano, estoy segura de que, si él hubiera estado con nosotros, te las habría brindado de igual manera.

Llenamos con alegría poco a poco tus cajones, tus paredes, con presentes de amigos y familiares que se alegraron tanto por tu llegada, comenzamos a imaginar un mundo contigo.

No me imagino un solo momento en el que no hayamos cuidado de ti, esperando poco a poco que las semanas pasen y que crezcas hasta por fin conocerte.


Y fue en ese momento en el que descubres que las cosas seguirán bien, cuando poco a poco te íbamos conociendo, eras tan juguetona, tus primeras patadas, directo a papá, te gustaba quedarte dormidita hacia abajo y podíamos ver unas pequeñas partes de ti, haciéndonos notar que estabas cerca.


 Y de pronto te descubrimos, creciendo hermosa, para el mundo, escogimos Isabella Fernanda. Isabella: que significa "Promesa de Dios", "La que ama a Dios" una mujer bondadosa pero firme, que conquista a quien ama. Fernanda: por ser valiente y audaz, de carácter fuerte y al mismo tiempo sensible, adaptable a las situaciones que se le presenten y agradable al trato con los demás.
Te amamos desde el primer momento, y en cuanto te vimos supimos que cambiarías nuestras vidas para siempre...